Confundida en los asientos entre padres, madres, abuelos y abuelas sólo me dio tiempo a hacer estas dos fotos... el resto fue pura emoción.
En la gran pantalla que ocupaba gran parte del escenario, empezaron a aparecer las imágenes de cómo eran cuando llegaron al cole por primera vez, hace tres años.
En las primeras filas estaban sentados sus compañeros/as de 1º de Educación Infantil; justo los que ahora tienen tres años, con los ojos muy abiertos y sorprendidos.
En las siguientes filas los que ahora tienen cuatro años y se graduarán el curso que viene.
Fuimos viendo en la pantalla casi todo lo que han dado de sí estos tres cursos: proyectos, salidas, trabajos, escenas de la vida cotidiana del cole, la evolución de todos estos chiquillos que miraban la pantalla asombrados y sumamente respetuosos oyendo todo lo que habían tenido tiempo de hacer (que parece increíble que sea tanto)
Mientras los veía, emocionada, recordaba la primera vez que subieron a la biblioteca y todas las veces desde entonces, acompañados siempre por sus profesoras Toñi y Chon; la última vez el día de la rueda de prensa con motivo del proyecto de los Medios de Comunicación; su último proyecto de Infantil.
El curso que viene, ya con seis años, pasan a otra sección de la biblioteca escolar y se sentirán importantes. Dejan los libros con los topitos azules y pasan a los de los topitos rojos.
Cada uno de estos niños/niñas lleva un libro a su casa que encierra todo su trabajo en estos primeros años, su primera biografía.
Y sus profesoras, como todas las de infantil, volverán a cumplir tres años, porque como dice mi hermana, profesora también de infantil, estas profesoras pasan su vida laboral cumpliendo tres, cuatro y cinco años.
Ahora estos chicos irán durante el verano a otras bibliotecas... desde aquí prometo ir recomendándoles libros para que el verano se les haga más divertido. Porque ahora, sí, ya saben leerlos ellos sólos, aunque espero que alguien los siga acompañando y compartiendo sus lecturas.