Queda prohibido llorar sin aprender
levantarte un día sin saber qué hacer
tener miedo a tus recuerdos...
Queda prohibido no sonreír a los problemas
no luchar por lo que quieres
abandonarlo todo por miedo
no convertir en realidad tus sueños
Queda prohibido no intentar comprender a las personas
pensar que sus vidas valen menos que la tuya
No saber que cada uno tiene su camino y su dicha
Queda prohibido no crear tu historia
no tener un momento para la gente que te necesita
no comprender que lo que la vida te da
también te lo quita
Queda prohibido no buscar tu felicidad
no vivir la vida con una actitud positiva
no pensar que podemos ser mejores
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.
(Atribuído a Pablo Neruda; parece ser de Alfredo Cuervo)
Medio vacía y abandonada a su suerte empezamos nuestra labor en las bibliotecas escolares hace ya más de diez años y, poco a poco, las hemos ido haciendo funcionar con los escasos recursos materiales y humanos con que hemos contado pero con la ilusión inmensa de ofrecer una ventana a la curiosidad de nuestros usuarios.
Han pasado ocho meses desde el nombramiento del nuevo ministro de educación y, a día de hoy, no lo he oído ni he leído en los medios de comunicación que haya pronunciado las palabras bibliotecas escolares.
Otro curso más empezamos, con menos recursos materiales y casi ninguno humano, pero con la esperanza de que seguiremos con la misma ilusión ofreciendo a alumnos/as, profesores y padres todo lo que esté a nuestra mano para conseguir un mundo un poco mejor.
Otro año más empezamos nuestra andadura repartiendo poemas por todas las instalaciones de los centros escolares.
Este es el primero: espero que lo leáis con detenimiento hasta hacerlo vuestro. Yo me lo recito a mí misma desde el día 1 de septiembre para cargarme las pilas y lo estoy consiguiendo.
¡Buen comienzo de curso... vamos a por todas! (Como siempre o más)
